PRESENTACIÓN


Este proyecto nace a partir de unas ideas de texto y música cuyos personajes centrales son animitas. 
Las animitas  ocupan un lugar importante en el paisaje cultural de Chile, siendo reconocidas como dadoras de favores hacia las personas que depositan en ellas su fe y esperanzas. Han estado presentes en variadas expresiones artísticas (verso popular, canto, artes visuales, teatro, literatura, fotografía, cine, entre otras). Hemos elegido el formato ópera por diversas razones: por un lado, la ópera es un género que permite la integración de distintas expresiones creativas, lo cual es coherente con el carácter multifacético de las animitas; por otro lado, los temas de la cultura y religiosidad populares han sido incorporados con éxito en la ópera en otras latitudes, pero en América Latina hay pocos ejemplos a pesar de la riqueza de temas en este ámbito; además, la creación de ópera es un género que ha tenido escaso desarrollo en el mundo musical chileno, a pesar del interés que despierta. Una razón estrechamente ligada a las ideas iniciales de libreto y música es que la perspectiva de la historia, que es la vivencia de esos seres espirituales que la tradición venera como animitas, exigía un formato que busque la identificación del público con las emociones de sus protagonistas a través de múltiples lenguajes.



De qué trata esta historia

El cortejo fúnebre que lleva el cadáver amortajado de Elenita se detiene ante un árbol  frondoso, camino al cementerio, para dejar grabado en el tronco el recuerdo de su paso por allí, en un rito que se repite desde antaño.
En ese momento Elenita, muerta trágicamente, entra en contacto con un nuevo mundo, desconocido e inesperado para ella.
Charito y Difunto Alejo, son dos animitas que suelen pasar su tiempo en aquel árbol. Cuando el cortejo retoma su ruta con el cadáver, ellos acogen a Elenita, quien ha quedado en una profunda sensación de soledad.
Poco a poco le van mostrando su nuevo mundo. Le contarán de sus propias muertes y de cómo se transformaron en animitas, hermanadas en una existencia sostenida por la memoria, la fe y las peticiones de los devotos del lugar. Le muestran sus casitas con ofrendas y agradecimientos.
Con la compañía de sus nuevas animitas hermanas, Elenita realizará un tránsito hacia su nueva existencia, superando la angustia y soledad de su muerte trágica para convertirse ella misma en animita al otorgar su primer favor a los devotos. 
El mundo de los vivos está conformado por deudos, familiares, conocidos y devotos de las animitas y transcurre como un telón de fondo de esta historia. Mediante la petición de favores conocemos de sus problemas y esperanzas, pero al mismo tiempo en dicho acto de fe mantienen viva en su memoria la existencia de las animitas.